De Madonna se ha dicho de todo: empresaria de éxito, showoman sin igual, envidiada vigoréxica, y un largo etcétera de virtudes de la ambición rubia. Pero nunca se habló de buena cantante...hasta que llegó Evita. El musical lograba callar todas las voces que veían en ella una astuta empresaria sin talento vocal. La artista se tomó muy en serio su papel de Eva Perón, tomó concienzudas clases de canto, y logró que su interpretación fuese reconocida con un Globo de Oro a la Mejor Actriz así como una banda sonora que sonó en las emisoras de medio mundo.