1994 vió como el rock recibía un Oscar. 'Streets of Philadelphia', el tema que Springsteen grabó para la película del mismo nombre, se hacía con la preciada estatuilla. Un año después, el rockero volvía a la carga. Por un lado editaba sus grandes éxitos, reencontrándose con su E Street Band, y por otro nos regalaba su álbum más intimista 'The ghost of Tom Joad'.