A la sombra de Beyoncé creció Kelly Rowland, quien se unió a su prima y a Michelle Williams en Destiny's Child, la banda que mejor representa la emergencia del black power en el mercado musical de comienzos del siglo XXI. Mientras se concreta el regreso del trío, Kelly se prepara para lanzar su nuevo álbum, un trabajo con el que espera cosechar el mismo éxito que tuvieron 'Simply deep' (2002) y 'Ms. Kelly' (2007), sus dos primeros discos.