La música punk empezó a tener una influencia sobre Björk cuando ésta tenía 14 años, pero el viaje sonoro acababa de comenzar. Compositores clásicos y de vanguardia, géneros musicales difíciles de comprender, electroacústica, jazz, elementos de pop... todo un universo que envolvió a la artista hasta comenzar su carrera en solitario después de la separación de los Sugarcubes, con los que grabó dos discos.