En 1997 y 1999 toca en los Tibetan Freedom Concerts y se convierte en telonero de grupos como REM, Radiohead, Metallica, Pearl Jam y The Fugees. Entre 1998 y 1999, su carrera sufre un auge consiguiendo su primer éxito de ventas con 'Burn to shine': colección de canciones que se pasean entre el jazz, el funk y el folk; con letras apasionadas y cargadas de realidades urbanas.