Paralelamente a toda esta actividad y baile de grupos, Andrés Calamaro colabora como productor para ayudar a dar el salto a otro conocido grupo, Los enanitos verdes. En 1987 publica un nuevo disco en solitario, 'Por mirarte', aunque no tuvo demasiado éxito entre el público. Dos años después, en 1986, publica 'Nadie sale vivo de aquí', que tuvo gran acogida por parte de la crítica.