La noche del 22 de noviembre, el Nokia Theater de los Ángeles vestía sus mejores galas para estar a la altura de la más grande superproducción norteamericana. Y es que la ocasión lo merecía. Los americanos premiaban a aquellos artistas más representativos de su música en una noche donde el glamour y el talento fueron los principales invitados de la ceremonia. En esta gala, los candidatos son aquellos artistas que cuentan con un mayor número de ventas en cada categoría. Durante la ceremonia, es el público el encargado de votar a cuál de ellos prefiere para alzarse con tan ansiado galardón.