Fiel al principio de no dejar indiferente, Lady Gaga se subió al escenario con un atuendo que rayaba el límite del mal gusto para cantar 'Bad Romance' y 'Speechless', dos de los ocho temas inéditos de su disco 'The Fame Monster'. Piano en llamas y rotura de botellas incluídas, la artista volvió a subir el listón de la espectacularidad. Ver para creer.