Otro momento estelar fue la aparición de la siempre espectacular Whitney Houston, cual ave fénix resurgiendo de sus cenizas. La artista supo salir de los infiernos en los que sus adicciones y un pasado de malos tratos la habían sumergido y recogió el galardón que la reconocen como Artista Internacional del Año. Su actuación dejo claro que hay Whitney para rato.