Se podrán decir muchas cosas sobre los realitys, pero algo innegable es el talento de sus concursantes, en muchos casos más allá del mundo de la canción. Este es el caso de Jennifer Hudson, que tras quedar finalista en la tercera edición de American Idol, lo ganó literalmente todo con su interpretación como amiga despechada de Beyoncé en la película Dreamgirls (pincha aquí para ver una de sus impresionantes escenas). Oscar de la Academia como Mejor Actriz de Reparto, Globo de Oro, BAFTA, Sindicato de actores y un Grammyen lo musical. Por algo el jurado de American Idol nunca puso pegas en cómo interpretaba sus canciones...