El poder natural de su voz ha evocado comparaciones con legendarias divas del soul, pero Agnes es una chica con los pies en la tierra cuyo talento supera de lejos su ego. Permanece modesta sobre su fulgurante carrera, ganando el 'Swedish Idol'en 2005 a la edad de 17, a pesar de no tener prácticamente experiencia sobre los escenarios.
"Me sobrepasó", dice. "Antes de la competición sólo había actuado una vez en un escenario. Y esa primera vez estaba tan nerviosa que mis piernas temblaban y no podía controlar mi voz. Así que tuve que aprender mucho –cómo controlar mis nervios y cantar en directo ante millones de personas. Fue realmente bueno para mí. Pero también, cuando estas en la competición, vives en una burbuja; después de la final tienes que empezar a trabajar duro para ver el mundo real."