Adam Lambert quería triunfar lejos de los escenarios de Broadway, donde intepretaba a Fiyero en el musical 'Wicked', y se presentó a la octava edición de American Idol. El programa, un OT a la americana con Paula Abdul y Simon Cowell en el jurado, ha descubierto a cantantes de la relevancia de Kelly Clarkson, Carrie Underwood o Jennifer Hudson. Adam buscó su oportunidad y sedujo al jurado desde los primeros compases de los castings: Simon Cowell alabó su teatralidad, todos le dieron el sí para entrar entre los 36 finalistas y el público se volcó con él para que fuera uno de los 13 finalistas, de hecho fue el cantante másculino con más votos.