John se había curtido en bandas como Lazywall, en la que permaneció cinco años dando rienda suelta a una pasión por la música que se gestó en su infancia escuchando a grupos como Judas Priest o Iron Maiden. Pero en 2006 conoció a Belén Arjona y su vida cambió. No tardó en unirse a la madrileña y empezar a vislumbrar un sueño que se ha acabado materializando en 7 Horas.