Las nuevas divas de la música
17/4/2008
La sensual Rihanna, la polémica Amy Winehouse o la dulce Alicia Keys tienen una cosa en común: buscan coronarse como las nuevas reinas de la música. Analizamos sus opciones.
Óscar Bellot
la nueva hornada británica
Si Rihanna, Alicia Keys y Beyoncé luchan por el cetro de la música negra, una auténtica avalancha de talento está llegando de Gran Bretaña. Leona Lewis, Duffy, Amy Winehouse o Lily Allen son algunos de los puntales de esta nueva hornada.
La más polémica, Amy Winehouse, es la que, según la mayoría de críticos, aglutina mayores dosis de talento. Creció escuchando jazz, lideró una banda de rap en plena adolescencia y firmó su primer contrato discográfico, con Universal, cuando apenas contaba dieciséis primaveras. 'Back to black', disco editado en 2006, le valió el calificativo de 'mayor representante del soul moderno'. Fue coronada como Mejor Artista Británica en los Brit Awards de 2007 y se llevó a casa cinco premios Grammy: Mejor Grabación, Mejor Canción del Año -ambos por 'Rehab'-, Artista Revelación, Álbum de Pop Vocal y Mejor Atista de Pop Vocal.
'Rehab', su tema estrella, ha sido, junto al 'Umbrella' de Rihanna, uno de los que más fuerte han pegado en las radios de todo el mundo a lo largo de los últimos meses. Pero el éxito de Amy Winehouse tiene un reverso tenebroso, su afición al alcohol y a las drogas. Vídeos en los que se la ve esnifando cocaína en plena actuación, amenazas de suicidio y constantes salidas de tono han convertido la carrera de Winehouse en un divertimento para los tabloides británicos, que no pierden ocasión de sacar punta a sus meteduras de pata. Cuando alguien con el bagaje de Keith Richards te advierte de que estás en la cuerda floja, más vale tomarselo en serio. Si Winehouse no le hace caso, puede que su estrella acabe siendo tan luminosa como efímera su existencia.
Muchas menos aristas tiene la figura de Duffy, la nueva sensación salida del equivalente galés a nuestra 'Operación triunfo'. Creció en un hogar roto y se refugió en las viejas actuaciones de los Beatles y los Rolling Stones. Pero lo que a ella le va es el soul más clásico, como atestiguan los diez temas que integran su primer disco, 'Rockferry'. Ya ha conseguido situar 'Mercy', su primer single, en el primer puesto de las listas de ventas británicas, siendo comparada por su estilo con Dusty Springfield, una de las abanderadas del Swinging London de los años sesenta del siglo XX.
Al igual que Duffy, Leona Lewis también saltó a la fama gracias a un programa de televisión, 'The X Factor', del que se proclamó vencedora. Su voz ha sido comparada con las de Mariah Carey, Whitney Houston o Céline Dion, por citar solo algunas. Su primer disco, 'Spirit', lleva vendidas más de un millón y medio de copias, y 'Bleeding love', primer single del álbum, estuvo durante cuatro semanas consecutivas en lo más alto de las listas de ventas en Gran Bretaña.
Al igual que Duffy, Leona Lewis ha pasado por la BRIT School de Londres, una prestigiosa institución en cuyas aulas se han curtido otras de las figuras de la nueva hornada como Katie Melua, Adele o Kate Nash.
Y si empezábamos hablando de la controvertida Amy Winehouse, bueno será que acabemos refiriéndonos a la deslenguada Lily Allen, quien debutó en 2006 con 'Alright, still', dejando atrás una rebelde adolescencia en la que no paró de sufrir expulsiones de cuanta escuela pisaba. Se dio a conocer a través de Internet. Así llegaron sus canciones a las emisoras de radio. Con 'Smile', un tema en el que clama venganza ante un novio infiel, se ganó a un público que la jaleó cuando dijo que sería mejor que los fans de Paris Hilton fuesen asesinados. Mientras siga vendiendo discos como churros, poco importará que tenga o no razón.




