La leyenda siniestra de la música
25/3/2008
Marilyn Manson encontró su público echando mano de una estética gótica que remite a lo más oculto del ser humano. Pero incluso 'chicos buenos' como los Beatles tienen sus propias letras malditas.
Óscar Bellot
canciones malditas
'Gloomy sunday', 'Helter skelter', 'Without you'... Hay temas que arrastran leyendas siniestras y que han terminado en las páginas negras de la música moderna. Son las llamadas 'canciones malditas'.
Empezando por la más antigua, no podemos dejar de referirnos a 'Gloomy sunday', que, según se dice, ha inducido cientos de suicidios desde que fue compuesta en 1933 por el húngaro Reszö Seress.
'Gloomy sunday' llegó en 1936 a Estados Unidos. Allí fue presentada como 'la canción húngara del suicidio' y promocionada por una macabra campaña que atribuía a este tema la facultad de hipnotizar a amantes desdichados y hacer que saltaran por la ventana.
Esa leyenda fue la que sirvió de argumento a 'La caja Kovak' (Daniel Monzón, 2006), cinta en la que un escritor de ciencia ficción, al que ponía rostro Timothy Hutton, se veía inmerso en una retorcida conspiración después de acudir a una convención en Mallorca acompañado por su novia.
La canción fue popularizada en 1941 por Billie Holiday -experta en interpretaciones desgarradas-, en una versión en inglés escrita por Sam M. Lewis. Desde entonces ha sido interpretada por una larga lista de cantantes (Elvis Costello, Bjork, The Smithereens, etc.) y su leyenda ha crecido con el tiempo. Especialmente desde que su compositor se quitara la vida saltando por una ventana en 1968. La propia Billie Holiday acabó mal, destrozada por una cirrosis hepática y consumida por las drogas.
Pero no hay que llevar una vida atormentada para alumbrar una canción maldita. Incluso 'chicos buenos' como los Beatles pueden hacerlo. En 2008 se cumple el cuarenta aniversario de 'Helter skelter', un tema publicado en el mítico 'Álbum blanco' de los muchachos de Liverpool y que sirvió de inspiración al asesino confeso Charles Manson.
Compuesta por Paul McCartney en 1968, su título original era 'Heather leather', denominación que acabó finalmente en 'Helter skelter', nombre con el que se conoce en los parques británicos a un tobogán en espiral.
'Helter skelter' está considerado como uno de los primeros antecedentes del heavy metal y fue la grabación más larga realizada nunca por los Beatles, con sus casi treinta minutos de duración, aunque esta versión permanece inédita.
Manson hizo una delirante y apocalíptica lectura del tema. En su opinión, 'Helter skelter' hablaba de una inminente guerra racial entre blancos y negros.
Las palabras del título aparecieron escritas en sangre en la escena de uno de los crímenes cometidos por La Familia, el grupo de secuaces de Manson que se hizo mundialmente famoso por el atroz asesinato de la actriz Sharon Tate.
Tate, esposa del cineasta Roman Polanski ('La semilla del diablo') y que se encontraba embarazada de su primer hijo, fue asesinada a cuchilladas por los seguidores de Manson en agosto de 1969 en su mansión de California, junto a varios amigos de la actriz que se encontraban en la residencia.
En realidad, a Paul McCartney se le ocurrió la idea de grabar 'Helter skelter' después de leer una crítica a 'I can see for miles', de los Who. Su intención era superar lo hecho por la banda de Roger Daltrey, Pete Townshend, John Entwistle y Keith Moon, explorando nuevas vertientes del pop. Una letra inocua y unos estridentes acordes sirvieron como alegoría de un viaje en la montaña rusa que Mason y sus secuaces no supieron digerir.





