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La delgada línea entre música y cine

13/3/2008

Con más o menos suerte, numerosas estrellas han dado el salto de la música al cine, y viceversa. De Jennifer Lopez a Scarlett Johansson, pasando por Lindsay Lohan, repasamos los casos más notables.
Óscar Bellot


se la pegaron o buscan sitio

Naturalmente, no todos los músicos que han tratado de dar el salto al cine han tenido éxito. Algunos se han pegado sonoros batacazos - Britney Spears, Mariah Carey o Whitney Houston-, mientras que otros todavía buscan su lugar bajo el sol de Hollywood -Avril Lavigne, Jessica Simpson o Hillary Duff-.

El caso de Britney Spears es el más notable. Seguida por millones de fans que bailaban al ritmo de su 'Baby one more time', decidió que su sitio también estaba en la gran pantalla. Tuvo un papel en 'Longshot' (Lionel C. Martin, 2001), filme poco memorable en el que también estaba Justin Timberlake. 'Crossroads: Hasta el final' (Tamra Davis, 2001) fue su gran apuesta, y la perdió. Largometraje ñoño como pocos, narraba la historia de tres adolescentes que se aventuraban por las carreteras de Estados Unidos. Los palos no dejaron de lloverle, lo que no parece haber disuadido a su amiga Paris Hilton, quien poco antes de sacar su álbum 'Paris' (2006), apareció en 'La casa de cera' (Jaume Collet-Serra, 2005). 'The hottie and the nottie', su último trabajo, es, según muchos, la peor película de la historia del séptimo arte.

Junto al de Britney Spears, uno de los más sonoros fracasos entre las cantantes-actrices lo registró Mariah Carey con 'Glitter' (Vondie Curtis-Hall, 2001). Desde entonces la responsable de temas tan populares como 'I don't wanna cray' o 'Without you' ha preferido limitarse a las bandas sonoras, aunque volverá a estar delante de la cámara en 'Tennessee'.

Los casos de Britney Spears y Mariah Carey deben servirles como referencia a Jessica Simpson, Avril Lavigne o Hillary Duff sobre lo que no se debe hacer. La primera ha lucido palmito en películas como 'Dos chalados y muchas curvas' (Jay Chandrasekhar, 2005) o 'Blode ambition' (Scott Marshall, 2007), a la vez que conquistaba el favor del público estadounidense con discos como 'Irresistible' o 'Sweet kisses'. A Avril Lavigne la hemos visto ya en 'Fast food nation' (Richard Linklater, 2006) y 'El caso Wells' (Andrew Lau, 2007), aunque parece consciente de que su lugar está en la música. Más bascula Hillary Duff, lanzada al estrellato con la serie 'Lizzie McGuire' y consagrada con álbumes como 'Metamorphosis' (2003) o 'Most wanted' (2005).

Dani Martín -líder de El Canto del Loco-, Marc Anthony o David Bowie son otros de los que han cambiado el micrófono por los platós de rodaje en más de una ocasión. Puede que la crítica no les alabe, pero siempre tendrán su público.