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Laura Pausini: ''Aún no he escrito mi mejor canción''

Laura Pausini 1/12/2008

'Primavera anticipada', su nuevo álbum, retrata la búsqueda de la calma y el equilibrio entre vida personal y profesional que está llevando a cabo la cantante italiana.

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Más de quince años de éxitos y una larga lista de premios y reconocimientos avalan la carrera de una de las cantantes italianas más internacionales. Tras triunfar con 'Yo canto', Laura Pausini regresa con 'Primavera anticipada', un álbum que retrata la búsqueda de la calma y el equilibrio que la intérprete está llevando a cabo en su vida personal.

Laura Pausini, que comenzó su trayectoria profesional con tan sólo 16 años, asegura encontrarse en una etapa de madurez que le permite plantearse la necesidad de encontrar el equilibrio y disfrutar de una vida personal que, hasta ahora, ha relegado a un segundo plano.

El disco, que recoge un tema cantado a dúo con el británico James Blunt, es un reflejo de su trayectoria vital, un camino que va desde el dolor del invierno, pasando por la reflexión del otoño o la alegría del verano para llegar, finalmente, a un estado de calma: la primavera.

- ¿Por qué 'Primavera anticipada' para titular tu último álbum? ¿Qué significa para ti esta estación del año?
La primavera representa el equilibrio interior, la serenidad. Esta ha sido una meta muy importante para mí desde siempre. Me siento afortunada de haber empezado a experimentarlo a los 34 años, aunque todavía no tengo una paz interior al cien por cien. Pero, hasta hace dos o tres años atrás, yo estuve siempre muy inquieta y ahora estoy comenzado a estar más equilibrada. Por ejemplo, hablo muy rápido, pero yo soy así, siempre tengo cosas que hacer, no paro nunca, no soy una persona que esté en calma. Conocer la calma y la paz interior es un respiro larguísimo, es muy bonito.

- ¿Qué vamos a encontrar en el disco?
Habla de las cuatro estaciones, no sólo de la primavera. La primavera sólo se puede conocer cuando pasas las otras estaciones. Tienes que conocer el dolor, que es el invierno, tienes que conocer la reflexión, darte la posibilidad de estar solo contigo mismo y pensar sobre ti, que es el otoño. El verano sería la dicha, la felicidad, la libertad de atreverte a hacer cosas que nunca podrías imaginar, nada escandaloso, no me refiero a eso, porque yo siempre he sido una persona bastante conservadora. Pero el poder abrir la mente y ser más tolerante me ha permitido ser una persona más libre.

- ¿Cómo mantienes el equilibrio en tu vida?
Tratando de darle una razón más profunda a mi vida personal, que siempre vino después de mi trabajo. Mi trabajo también es mi vida personal, pero yo pensaba que sólo ésta era mi vida personal, y no es así. Las personas afortunadas que han nacido con un talento y han tenido la suerte de tener también el éxito, sin quererlo, porque yo no estaba buscándolo, tienen que darse cuenta de que, a veces, se sienten en deuda con el público y renuncian a conocerse personalmente. Eso ocurre cuando empiezas a vivir y no tienes más que 18 años, pero es una gran falta y necesitas conocerte y darte la oportunidad de conocer la vida normal.

- ¿Qué es para ti una vida normal?
Para mí normal es estar siempre de gira, de promoción, de hotel en hotel, pero eso no es normalidad y yo extraño el tipo de vida que pueda tener cualquier persona anónima.

- ¿Has pensado alguna vez en cortar con esta vorágine y formar una familia?
Eso es parte de lo que estoy empezando a pensar seriamente. De aquel equilibrio que es parte de la primavera. Estoy empezando a conocerla y puede ser que un día llegue a tener un hijo, aunque, de momento, no lo estoy programando. Porque llevo diez años diciendo que quiero casarme, que quiero tener un hijo, que voy a parar en los próximos seis meses, y nunca ha pasado porque yo no soy capaz de hacerlo. No soy capaz de decir "no" a lo que llega a mi vida. Soy consciente de que tengo talento, porque si no no habría tenido quince años de éxitos. Pero tengo mucha suerte y cuando llegan los premios digo "me paro", pero luego pienso "¿lo rechazo?". Pues no, porque yo quiero seguir trabajando y agradecer ese premio. Así que el equilibrio que estoy empezando a conocer está en la fuerza interior de darle valor a las cosas y darles una prioridad diferente.

- Aún eres joven, pero tienes una dilatada carrera profesional. ¿Qué ha quedado de la inocencia de tus comienzos?
Aún soy inocente para muchas cosas. Cuando escribo una canción me siento muy inocente. Me gusta ser aséptica, asexual. Cuando escribo es porque me sale de repente, no me siento a escribir. Entro es un estado extraño y la mano me va sola. Es muy bello y es un momento que debe quedarse ahí, porque en la vida diaria, en la realidad, ya no soy tan inocente.

- Has colaborado con multitud de ONG a lo largo de tu carrera. ¿Qué te aporta ayudar así a los más necesitados?
Lo tengo como un gesto natural, porque mi familia me educó así. Cuando no era famosa nadie me llamaba para colaborar, pero era yo la que iba a conocer lo que pasaba a mi alrededor. En Navidad, mis padres me llevaban a los auspicios, los orfanatos o los hospitales, para dar mis juguetes a los niños que lo necesitaban. Creo que cuando un niño le regala un juguete a otro sin llorar, es porque ha comprendido el significado de donar, y eso es muy difícil. Yo no sé cómo me pasó a mí. Debió ser porque me educaron bien, porque mis padres son unos genios. Ahora, aprovecho que mi nombre es conocido para poder ayudar porque para mí es un placer.

- Tu padre ha marcado toda tu trayectoria. De hecho, empezaste gracias a él.
Sí, empecé gracias a él, aunque, en realidad, era él el que quería ser famoso. Mi madre perdió tres hijos antes de tenerme a mí, y cuando le anunció a mi padre que estaba esperándome, le dijo que el doctor le había recomendado estar nueve meses en cama y tener a alguien que la cuidase. Mis padres no tenían dinero para pagar a una enfermera para cuidar de mi madre y de mí y fue mi padre el que se ocupó de las dos. Durante esos meses recibió la propuesta de ser el cantante y bajista de un grupo que estaba formándose y que ahora es el grupo más importante de Italia. Sabemos que, aunque él no lo haya dicho nunca, ha perdido la ocasión de su vida.

- ¿Eso le llevó a impulsar tu carrera musical?
Cuando vio que yo de pequeña cantaba todo el rato, sin que él me dijera nada, cuando le pedí que me comprara una flauta travesera, comprendió que la música estaba en mí sin que nadie me obligara a ello. Cuando tenía siete años me preguntó si quería cantar y yo le dije que sí, que yo escribía canciones sola con la flauta. Luego empecé a grabar temas con él en casa, con una grabadora casera, y le brillaban los ojos. Cuando cumplí ocho años me dedicó una canción en el piano bar donde trabajaba y yo le pedí que me regalara su micrófono. Desde ese momento me di cuenta de que era feliz en el escenario. Él me dijo que me presentara a concursos de canto, pero yo decía que no, que no quería ser famosa, hasta que a los 16 años mi madre me convenció de que me presentara a un concurso como un regalo a mi padre. Mi madre era muy severa, muy rígida para eso, y me sorprendió. Y desde aquel momento despegó mi carrera. Cuando no sueñas ser famoso y la fama llega a ti, es diferente, porque te sientes en deuda con la gente.

- ¿Qué sueños te quedan por cumplir?
Hay una lista demasiado larga para terminarla hoy. Pero no son los premios los que definen los sueños y las metas de una persona, es la vida misma. Yo no conozco muchas cosas de la vida personal, no he cumplido ningún sueño sobre eso, y, además, tengo muchas canciones que escribir, porque soy una persona muy optimista y aún no he escrito mi mejor canción.