La ''música venezolana con pop'' de Baute
11/9/2006
En medio de una vorágine de conciertos, el cantautor de 'Mi medicina' saca al mercado un recopilatorio con lo mejor de su carrera discográfica.
Los planes inmediatos de Carlos Baute son, una vez que termine su gira por España, marcharse a Venezuela, donde tiene programada una serie de conciertos, después de lo cual piensa dar un vuelco a su vida. Cambia Madrid y Miami por México, para reconquistar un mercado del que hace tiempo que no se ocupa.
Empezamos con una pregunta fácil, ¿quién es Carlos Baute?
Uy, esa es difícil, complicada. Carlos Baute es un amante de la música, de hacer música y de cantarla. Alguien a quien le gusta lo que hace, que disfruta. Me gusta escuchar música, no sólo la mía. La mía la escucho en los conciertos, nada más.
¿A quién escuchas?
Escucho de todo. Red Hot Chilli Peppers, U2, Maná, Juan Luis Guerra es mi ídolo, Robbie Williams, Elvis Crespo, Gilberto Santarosa, Marc Anthony... Me gusta Chambao de aquí de España, el jazz, el reggae me vuelve loco. Yo hubiese querido cantar reggae.
¿Y qué pasó?
No pudo ser porque me dijeron que yo estaba loco. Hace mucho tiempo, cuando hice el disco de música folclórica venezolana, les dije que quería hacer un disco de reggae en español y me dijeron que estaba loco, que nadie había hecho eso, y yo les dije que por eso mismo, vamos a hacerlo, vamos a innovar, pero no. Al final a los dos años salieron unos argentinos que se llaman Los Pericos que la pegaron del techo cantando reggae y luego les siguieron varios venezolanos. Y yo dije, ¿viste?
Aún estás a tiempo.
Sí, sí. Quiero meter algún tema reggae. En el disco 'Dame eso' lo hice y ya no lo he vuelto a conseguir, pero lo haré más adelante.
Cada vez hay más artistas latinos que triunfan. ¿Cuál es el sello de Carlos Baute, el que le distingue del resto?
El sonido Baute es música venezolana con pop. Yo creo que ese sello solamente lo tengo yo por ser venezolano. Cuando saqué el disco de folclore fue porque estuve estudiando percusión venezolana en una fundación con unos maestros espectaculares durante 4 años. Y conocí el folclore de mi país, lo aprendí a bailar. Yo lo bailaba callejero, pero luego tuve clases de danzas típicas de allí. Y después tocándolo disfruté al máximo.
Entonces fue cuando me dijeron lo de grabar un disco y yo comenté lo del reggae. Me dijeron que no, y a continuación propuse lo de la música venezolana. Me contestaron que estaba aún más loco, pero que podía ser una buena idea. Y la verdad es que funcionó. Hice dos discos que rompieron los esquemas de la música folclórica. Es una música que aquí (en España) nunca se ha escuchado.
Música de arpa, 4 maracas, una música complicadísima a 6 por 8, no es a 4 por 4, y yo la fusioné con rock. Después el segundo fue más pop, y el tercero, ya lo hice igual, solo que un poquito más comercial. Fue el de 'Mi medicina', 'Mueve-mueve', todos esos temas son ritmos calipso, ritmo orquídea, sangueo, que son golpes y ritmos nuestros, venezolanos. Y en 'Baute', retomé ese sonido que llevaba tiempo que no hacía.


